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Esta receta no se si aparte del orégano y el parmesano tiene algo más de italiana pero, sea como sea está muy buena y merece la pena hacerla, la encontré en la genial web de The Pionner Woman una web que os animo a que visitéis si os defendéis con el inglés (si no siempre está el traductor de google)  y de la que todas las recetas con las que me topo me gustaría probarlas, así que no creo que sea la última que traiga aquí. Su elaboración es entretenida pero para nada difícil. Para su preparación podemos usar el tipo de pasta que prefiramos yo usé los típicos "tiburones" que parecen macarrones pequeños torcidos. Con estas cantidades rinde aproximadamente para 2 o 3 raciones de sopa.


INGREDIENTES:

90 gr. de pasta.
100 gr. de pollo
600 ml de caldo de pollo
1/2 Cebolla
1/2 Pimiento verde
1/2 Pimiento rojo
1 Tallo de apio.
1/2 lata de tomate natural triturado.
1 brick pequeño de nata para montar.
2 cucharadas de oregano (si puede ser fresco mejor)
Sal y pimienta
Queso parmesano rallado.
Aceite de oliva
1/2 Jalapeño o guindilla verde (opcional)

PREPARACION:

Empezamos preparando el pollo, podemos aprovechar pollo asado que nos haya sobrado de la comida, si no, simplemente llevamos al horno el pollo crudo salpicado con un poco de aceite  y sal (yo usé 2 muslitos) y lo dejamos unos 30 minutos a 220º. Pasado ese tiempo ponemos una cacerola con el caldo de pollo a hervir y echamos el pollo asado y lo dejamos más o menos otros 30 minutos hervir a fuego lento y tapado.

Mientras tanto ponemos a cocer la pasta tal como indique el fabricante, la lavamos y reservamos y también vamos picando en daditos pequeños la cebolla, los pimientos, el apio y el jalapeño (si no se quiere picante nos olvidamos del jalapeño). Una vez picada toda la verdura, la salteamos en una sartén con un poco de aceite durante unos 10 minutos hasta que esté dorada y reservamos. En otra sartén ponemos una cucharada de aceite, lo calentamos, le añadimos el orégano y retiramos del fuego sin dejar de remover y reservamos.

Una vez que ya está cocido el pollo lo sacamos del caldo y lo desmenuzamos por completo, eliminando piel y huesos si los tuviese. Y ya por último las verduras que teníamos reservadas las añadimos al caldo, y en este punto añadimos el tomate natural triturado, dejamos que hierva un par de minutos a fuego lento y añadimos el pollo, el brick de nata y el orégano que teníamos reservado en la sartén, mezclamos todo bien a fuego lento hasta dejar que de un hervor, salpimentamos al gusto y retiramos. Se sirve con un poco (o la cantidad que nos aparezca) de parmesano rallado.




















Este rollito de primavera de la cocina vietnamita también llamados nems o "Chả giò", son diferentes a los rollitos habituales en su tamaño y por supuesto en su contenido. Se pueden preparar con carne de cerdo, pollo o con gamba o surimi, en este caso lo he preparado con carne de cerdo, pero perfectamente se puede sustituir.

INGREDIENTES:

Para unos 12 rollitos:

12 obleas de arroz
350 gr. de carne de cerdo
1 Zanahoria
50 gr. de setas oreja de arbol secas.
50 gr. Fideos de soja
2 huevos
12 hojas de lechuga
12 hojas de menta fresca
Aceite de girasol

Para la salsa:
3 cucharadas de salsa de pescado (nuoc nam)
2 cucharaditas de azúcar,
1 cucharadita de vinagre de arroz o de vino blanco
1 cucharadita de zumo de lima, 50 cc. agua (aprox)
1 cucharada de salsa de soja
1 cucharada de agua

PREPARACIÓN:

Antes de nada pondremos en remojo los fideos de soja   y las setas (sino encontramos setas oreja de arbol, nos podemos apañar otras cualquiera). Deben estar en remojo unos 20 minutos o lo que diga el fabricante.

Mientras aprovecharemos para preparar la salsa, mezclando todos los ingredientes de esta y reservándola.

Continuamos rallando la zanahoria bien fina y la mezclamos con la carne. Una vez transcurridos los 20 minutos, picamos en trocitos pequeños los fideos y las setas y las mezclamos con la carne y la zanahoria todo muy bien.

En un bol separa las yemas de las claras y bate las primeras, vamos cogiendo oblea por oblea y mojandolas un poco en agua hasta que se ablanden (salvo que el fabricante diga lo contrario) Cuando estén ligeramente maleables las extendemos con cuidado y con una brocha pintamos de yema de huevo toda la oblea.

Ahora viene la hora del relleno, para doblarla perfectamente imagina que  en la oblea hay dibujado un cuadrado en su interior, debes poner alrededor de una cucharada de relleno (no mucho que debe freirse sin quemarse por fuera, en la parte inferior del cuadrado imaginario. Doblamos la oblea primero de abajo arriba, luego los lados, cerrando uno sobre otro y por último la parte donde está el relleno la enrollamos hacia arriba sobre el sobrante. Cuando lo pongáis en práctica veréis que no es difícil, igual los primeros no quedan bonitos pero lo importante es que el relleno quede sellado.

Por último  en una freidora o sartén profunda, freiremos los nems a unos 175º durante 8-10 minutos, procurando que no se quemen ni echando muchos a la vez para que no baje la temperatura del aceite ni se peguen entre ellos.

Para tomarlos enrollaremos los nems en una hoja de lechuga y otra de menta y los mojaremos en la salsa.

























Esta receta de calamar confitado es típica de la cocina almeriense y es una forma muy fácil de preparar el calamar que además es ideal para los niños ya que este queda muy tierno y sabroso.

Yo suelo prepararlo con calamares grandes, uno por persona, pero también se puede preparar con varios de los pequeños, lo único que variará es el tiempo de cocción en el aceite.

INGREDIENTES:


1 Calamar grande por persona (400g. aprox.)
3 o 4 hojas de laurel.
1 Cabeza de ajo
10 granos de pimienta.
Aceite de oliva
1 vaso de vino blanco.

PREPARACIÓN:


Empezamos lavando el calamar, le quitamos la pluma y la tinta (si se limpia de piel por fuera queda más bonito pero también pierde un poco de sabor por lo que yo prefiero dejarsela). Una vez limpio metemos el calamar en una olla con el laurel, los dientes de ajo sin pelar, la pimienta y un poco de sal. Por último añadimos aceite hasta cubrir los calamares y añadimos el vaso de vino.

Tapamos la olla y la ponemos a fuego flojo sin dejar nunca que empiece a freír, si tenemos termómetro de cocina procuraremos no pasar nunca de los 80º, a mitad de cocción le daremos la vuelta. El tiempo de cocción variará en función del tamaño de los calamares pero aproximadamente en 30 minutos estarán listos, pero el mejor reloj es a ojo comprobar cuando están tiernos pinchando con un tenedor o cuchillo.

Si se quiere se puede servir con un ajiverde (ajo y perejil picados en fino)  preparado con el aceite de la cocción del aceite y añadir por encima al calamar.





















Estamos en época de helado, aunque a los que nos gusta el helado, cualquier época es buena para tomar uno. Esta receta queda un helado muy refrescante y cremoso. Para que no quede con efecto hielo y más cremoso, en vez de usar azúcar normal, usaremos azúcar invertido. Para preparar el Azúcar invertido utilizaremos 250gr. de azúcar,  100 ml. de agua, 1 cucharadita de limón y otra de bicarbonato sódico, mezclaremos el azúcar con el agua y el zumo de limón y lo pondremos al fuego en un cazo. Cuando empiece a hervir retiramos del fuego, mezclamos bien y dejamos enfriar un poco, por último añadimos el bicarbonato mezclando todo y ya tenemos el azúcar invertido lista. La que sobre podemos guardarla en un bote cerrado, para sucesivas veces.

Ahora ya podemos preparar nuestro helado, para 1 litro de helado necesitaremos:

INGREDIENTES:


2 Limones
200 ml. Nata para montar
600 ml. de leche
Azúcar invertido

PREPARACIÓN:


Empezamos rallando uno de los limones y lo añadiremos en una jarra de un litro de capacidad a la que añadiremos también el zumo de los dos limones, la nata y la leche (si se quiere hacer más light, se puede usar solo leche desnatada, pero no quedará tan cremoso). Una vez todos los ingredientes en la jarra (menos el azúcar invertido), batiremos todo bien con unas varillas y vamos añadiendo poco a poco azúcar invertido hasta que tenga un sabor de nuestro agrado. Cuidado con no pasarnos, que el azúcar invertido endulza mucho más que el normal. Cuando tengamos la mezcla con un sabor a nuestro gusto, dejamos reposar la jarra en la nevera durante dos o tres horas para que se integren bien todos los ingredientes. Otra opción es en vez de añadir la nata tal cual, montarla antes, aunque yo la añado tal cual y también queda muy bien.

Pasado el tiempo de reposo, si disponemos de algún tipo de heladera, podemos preparar el helado siguiendo las instrucciones de esta. Si no podemos hacerlo por el método tradicional, añadimos la mezcla a un recipiente hermético y lo llevamos al congelador por una hora. Pasada la hora, sacamos del congelador y volvemos a batir para romper el proceso de congelado. Volvemos a llevarlo al congelador por otra hora y después volvemos a romper el proceso de congelado. Repetimos este proceso por lo menos 4 o 5 veces y por último lo dejamos en el congelador hasta la hora de consumir.