El rape es un pescado blanco y poco graso, tiene pocas espinas  y un sabor muy suave, por lo que además de ser un pescado ideal para dietas, también lo es para dar de comer a niños o personas que no les guste mucho el pescado o se estén iniciando en la toma de este.

Esta receta de hoy es muy fácil de preparar aunque la presentación si no eres muy manitas no lo es tanto, teóricamente debe quedar aparentando ser una langosta tanto en apariencia como en sabor, lo segundo es fácil lo primero no tanto. De hecho a este plato se le llama la langosta de los pobres y cuentan las malas lenguas que en ciertos restaurantes daban este plato haciéndolo pasar por langosta, aunque no se cuanto de cierto tendrá esta historia.

La preparación es muy sencilla y se puede hacer de distintas formas, yo la he hecho al vapor, pero se puede hacer al horno o cocido, etc. intentaré explicar las distintas maneras para que cada uno lo haga como más fácil le resulte.

Cuando compremos el rape le decimos al pescadero que nos extraiga la cola, la limpie de piel y hueso, quedándonos los dos lomos limpios. Si no tendremos que hacerlo nosotros en casa.

INGREDIENTES:

2 lomos de cola de rape  (500g aprox.)
Aceite de oliva
Pimentón dulce
Hilo de cocinar.
Sal.
½ vaso de vino blanco.
1 cebolla.
2 dientes de ajo.
1 hoja de laurel.
1 ramita de perejil.
Pimienta en grano.


PREPARACIÓN:

Independientemente de cómo lo vayamos a preparar empezamos, cogiendo los dos lomos limpios de piel y hueso y presentándolos frente a frente como estaban originalmente antes de despiezarlos. Con ayuda de un poco de hilo los vamos atando bien prieto, para que se mantengan juntos, la idea es darle forma de los anillos de la langosta pero esto ya va más en la habilidad de cada uno, lo importante es que no se separen durante su manipulación posterior.

Una vez que lo tengamos ya bien atado, en un bol, ponemos una cucharada de aceite y media  de pimentón dulce, mezclamos todo bien y con ayuda de una brocha, embadurnamos bien todo el rape.

El siguiente paso es el que ya podemos tomar diferentes caminos yo lo hice al vapor, mediante una olla especial para cocer al vapor de la que dispongo. Añadí al agua el resto de ingredientes troceados y puse el rape encima de una rejilla sin tocar el líquido y lo cocí al vapor durante unos 25 minutos (el tiempo depende del tamaño), Pero también podemos añadir todos los ingredientes en una fuente y hacerlo al horno durante un tiempo similar u otra forma habitual de hacerlo aunque a mi es la que menos me gusta, es envolver el rape en papel de aluminio y cocerlo en agua hirviendo a la que previamente habremos añadido el resto de ingredientes troceados.

Como he dicho antes el tiempo de cocción varía en función del tamaño, lo ideal es que la carne quede firme simulando la textura de una langosta, por lo que habrá que ir controlando con un palillo y hacerla un poco a ojo, aunque veréis que es muy fácil.

Independientemente del camino que sigamos una vez lo tengamos cocido, le quitamos el hilo y ya por último lo troceamos y servimos acompañado de un poco de ensalada y una salsa mahonesa, tártara, alioli o rosa.
















Esta receta es sumamente fácil de preparar y el resultado es bastante bueno, la aprendí hace tiempo cuando me topé con ella, no recuerdo si por un foro o blog, es una variante mucho más fácil y con menos ingredientes que los famosos huevos a la flamenca pero no por ello menos buena.

Yo le he hecho algunas variaciones y la he probado de diferentes formas. En la receta original decía que los pimientos se dejaran en crudo y se dejaran hacer al horno a  la misma vez que el huevo, pero a mi me quedan demasiado crudos para mi gusto, por lo que los salteo antes un poco en una sartén; otra opción es usar pimientos del piquillo o pimientos asados en tiras ahorrándote el paso de saltearlos. El jamón se puede sustituir por chorizo o juntar ambos aunque a mi me gusta más sólo con jamón.

Necesitaremos una cazuela por persona, por tanto pongo los ingredientes aproximados por persona/cazuela.

INGREDIENTES:

1 o 2 Huevos.
2 Lonchas de jamón serrano (50g.aprox.)
2 Pimientos verdes.
1/2 Pimiento rojo.
200 ml. tomate frito.
Aceite.
Sal.

PREPARACIÓN:

Empezamos troceando  los pimientos y los ponemos a saltear en una sartén con un poco de aceite. Cuando el pimiento esté blando le añadimos el jamón previamente troceado, lo salteamos todo un poco más y lo ponemos todo en el fondo de una cazuela o recipiente apto para horno, procurando que caiga contra menos aceite mejor, una vez hecho esto cubrimos por completo de tomate frito. Por último con ayuda de una cuchara procuramos hundir un poco el centro, para poner ahí el huevo y quede este centrado, cascamos el huevo en el centro y añadimos un poco de sal sobre la yema y lo metemos al horno precalentado a 180º durante unos 10 o 15 minutos, o hasta que veamos que el huevo a cuajado, dejándolo más o menos hecho, según al punto que a nosotros más nos guste.





















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Esta receta la empecé a hacer a raíz de otra que hace mi madre desde siempre. Ella cuando va al campo suele buscar toda clase de hierbas silvestres (hinojos, ajoporros, collejas, etc.) con estas últimas hace unas tortitas parecidas a las de camarones y que están realmente buenas.

Las collejas es una hierba silvestre, que yo al menos, no he visto a la venta en ningún supermercado ni tengo constancia que se críen de manera controlada para su venta. Por todo esto y salvo que las conozcas y vayas al campo a buscarlas, esa receta la consideraba poco útil para el blog, por lo que intenté buscar un sustituto más fácil de encontrar y es así como después de revisar todas las hierbas habituales en el supermercado me decidí por los canónigos.  He de decir que el resultado tan sólo fue aceptable en comparación con las collejas ya que el canónigo se parece más a una lechuga o acelga y queda un poco insípido, por eso busqué por la red alguna variante o ingrediente nuevo y este fue el piñón el cual queda muy bien y aunque siendo otra receta totalmente distinta de la que era mi intención en un principio, el resultado es realmente bueno y original. Y aunque no lo he probado aun añadirle un poco de puerro picado estoy seguro que tampoco le hace nada mal, si alguien se atreve a probarlo que nos comente el resultado ;-)

INGREDIENTES:

1 Bolsa de collejas (125 gr.)
50 gr. De piñones
1 sobre de levadura en polvo.
1 cucharada de harina.
4 huevos
Aceite
Sal
Leche (opcional)

PREPARACIÓN:

Empezamos poniendo un poco de aceite en  una sartén y repartiéndolo por todo el suelo, cuando esté caliente añadimos los canónigos (los que yo compré ya venían lavados, si no pues los lavamos antes) y vamos mezclando bien hasta que queden salteados y sin quemarse. Mientras tanto en un plato hondo partimos los huevos, le añadimos los piñones (reservando unos pocos para el final), la harina, el sobre de levadura y la sal y batimos todo enérgica y continuadamente procurando que no queden grumos ni pegotes de harina. Si aun así no conseguimos evitar que salgan grumos, un truco es añadir la harina y levadura en un vaso con un poco de leche y mezclarlo todo bien y ya una vez mezclado todo añadirlo todo al huevo.

Cuando los canónigos estén bien salteados los añadimos a la mezcla anterior, batimos un poco para que quede todo bien mezclado y los volvemos a añadir a la sartén y lo dejamos que vaya cuajando a fuego lento. Pasados unos 5 minutos le damos la vuelta, este tiempo es aproximado pues depende de lo grande que sea la sartén y la cantidad de huevo, etc., para guiarme lo que hago es vigilar y en cuanto empiece a humear un poco ya es momento de darle la vuelta, lo dejamos el mismo tiempo por el otro lado y listo ya lo podemos volcar al plato.

Por último los piñones que reservamos los tostamos un poco en la sartén y los añadimos por encima a la tortilla para decorar.


La “pipirrana” es una ensalada muy habitual en toda Andalucía, básicamente está compuesta, por pimiento, cebolla, tomate y pepino, aliñados con aceite y vinagre. Luego en cada provincia y hogar, se le suele añadir algún otro ingrediente más o usarlo como acompañamiento de otro plato principal. Por ejemplo en la zona de Cádiz, es muy habitual con la pipirrana, mezclar huevas de merluza cocidas, o añadir frutos de mar (marisco, pulpo, surimi, etc.) y hacer un salpicón de marisco, etc. Pero por si sola la pipirrana como ensalada está riquísima.

Por lo tanto esta receta es más bien dos recetas en una, ambas muy sencillas y que bien podrían valer cada una como una sola por separado. Por un lado vamos a preparar una pipirrana, por otro unos mejillones al vapor y vamos a rellenar estos con la pipirrana.

INGREDIENTES:

1Kg. De Mejillones
1 Limón
1 pimiento verde
1/2 pimiento Rojo
1 Tomate
1 cebolla
1 pepino
1 hoja de laurel.
Aceite
Vinagre
Sal.


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PREPARACIÓN:

Empezamos preparando la pipirrana, para es picamos en daditos muy pequeños, los pimientos, el tomate, la cebolla y el pepino. Recuerda no usar las puntas del pepino que amargan.

Cuando lo tengamos todo bien picado, aliñamos con 2 partes de aceite y una de vinagre, o al gusto de cada una y ponemos una pizca de sal por encima. Mezclamos bien y guardamos en la nevera.

Los mejillones al vapor también son muy fáciles de hacer, empezamos limpiando estos bajo el agua, quitando todo lo que tenga pegado a la concha y las  barbas de estos.

En una olla, exprimimos el limón y si no cubre el fondo por completo el jugo, añadimos un poco de agua, pero lo justo para cubrir el suelo. Añadimos los mejillones y la hoja de laurel, tapamos la olla y la ponemos al fuego durante unos 4 o 5 minutos o hasta que veamos que los mejillones se han abierto en su mayoría.

Vamos sacando los mejillones y desechando la parte de la concha que no tiene nada y por último vamos rellenando los mejillones de pipirrana y colocándolos en una fuente, guardándolo todo en la nevera hasta la hora de comer.