Esta receta es típica de los bares donde vivo, es muy sencilla de preparar y es una alternativa más ibérica a la pizza de toda la vida. La rosca que vamos a preparar es de jamón y queso, pero se puede preparar con los ingredientes que se quieran, jamón serrano, chorizo, pollo, lomo, salmón y caviar, caña de lomo..., y añadirle o no, algún tipo de queso, el resultado siempre es muy bueno. 

Quizá lo más difícil sea conseguir la rosca, pues no en todas partes la venden, siempre podemos hacerla nosotros o pedirle a algún panadero de confianza que nos la haga, el único requisito es que sea un pan poco hecho, ya que luego va a ir al horno 10 o 12 minutos. Yo unas veces la preparo yo o si tengo prisa la compro en el supermercado o alguna panadería que donde yo vivo se suele vender.

INGREDIENTES:

1 Rosca de pan.
125 gr. Jamón Serrano en lonchas
100 gr. de Queso Havarti.
1 Tomate
Aceite de oliva
1/2 diente de ajo.
Oregano

PREPARACIÓN:


Lo primero de todo es preparar con el tomate, aceite y ajo una salsa mayonesa de tomate como ya vimos en la receta anterior (aunque se parezca no es exactamente salmorejo). Abrimos la rosca por la mitad, y le ponemos una base de salsa a continuación, cubrimos esa capa con jamón, si en vez de jamón usamos lomo o pollo hay que cocinarlo antes a la plancha y es aconsejable que sean lonchas finitas. Encima del jamón ponemos unas lonchas de queso; yo suelo usar tipo havarti o Cheddar, aunque se puede usar el que queramos o también sin queso si el ingrediente base no lo admite bien o simplemente no nos gusta. Por último cerramos la rosca con la otra mitad y la llevamos al horno precalentado a 200º durante unos 10 o 12 minutos o hasta que veamos que el pan se pone dorado y el queso está fundido. Para servir espolvoreamos con un poco de orégano y cortamos en trozos.



















Esta receta de salsa mahonesa de tomate, en realidad no se si es ese su nombre, he estado buscando por la red y no he encontrado nada así que igual existe y se llama de otra forma, yo suelo hacerla para preparar tapas y roscas, por ej. una tapa con una rebanada de pan, esta salsa untada y encima un poco de palometa o bacalao ahumados, jamón, etc., queda de lujo y no puede ser más sencillo.

Esta salsa es muy simple, la única dificultad radica en conseguir que salga espesa, pues no siempre se emulsiona a la primera el aceite, pero aun así, se puede aprovechar si no queda bien espesa pues el sabor no varia mucho.

INGREDIENTES:

1 Tomate mediano bien rojo.
1 Diente de ajo.
Aceite de oliva
Sal

PREPARACIÓN:

Pelamos por completo el tomate y lo echamos en el vaso de la batidora, después pelamos el diente de ajo, le quitamos el centro y lo añadimos al tomate, si no nos gusta mucho el ajo o sale muy fuerte se puede añadir solo la mitad del ajo. la cantidad de aceite siempre la calculo a ojo, por eso no pongo cantidad, también porque esta varia en función del tamaño del tomate, yo lo que hago es añadir aceite hasta casi cubrir el tomate, pero hay que tener cuidado con esto si el vaso de la batidora es muy ancho. Ya por último añadimos un poco de sal al gusto.

Una vez todos los ingredientes juntos, metemos la batidora sin poner en marcha y empujamos hasta el fondo intentando aplastar el tomate lo máximo posible y entonces la ponemos en marcha siempre manteniéndola lo más abajo posible y sin subir y bajar, abajo del todo. Seguimos batiendo a velocidad moderada y sin mover la batidora en niguna dirección, hasta que por completo se haya mezclado todo, teóricamente se debe haber emulsionado el aceite con el resto de ingredientes y quedar una textura similar a la de la mahonesa de huevo.

Ya la tenemos lista para usar a conveniencia. En los próximos días pondré una receta que hago habitualmente con ella.

Pasta para dieta






















Esta receta la saqué de una dieta preparada por un profesional de ahí su nombre tan poco original, y aunque a priori pueda parecer insulsa y poco sabrosa nada más lejos de la realidad está muy rica y la preparo bastante a menudo, aunque es cierto que cuando no hago dieta hago un poco de trampa y le hago unos pocos añadidos que la hacen un poco sabrosa y por tanto más calórica también, como las salchichas de pollo o aliñarla con más cantidad de aceite.

INGREDIENTES:


100 gr. de Pasta por persona.
75gr. de gambas peladas.
2 salchichas de pollo (opcional)
2 diente de ajo
Aceite de oliva
Albahaca seca molida.

PREPARACIÓN:


Empezamos cociendo la pasta, mientras tanto, picamos muy, muy fino en daditos chiquitos el ajo y lo salteamos en una sartén con un poco de aceite (lo justo para manchar el suelo de la sartén. Cuando lleve unos 30 o 40 segundos, le añadimos las gambas y las salchichas y seguimos salteando, hasta que estén bien hechas y reservamos. Si queremos que quede más light debemos olvidarnos de las salchichas y prepararla la receta sin estas.

Una vez esté cocida la pasta, la escurrimos y lavamos bien y la agregamos a la sartén, mezclamos bien con todo y aderezamos con albahaca seca molida. Si se quiere hacer más sabroso aliñaremos también con aceite de oliva, pero ocurrirá igual que con las salchichas haremos el plato mucho más calórico y menos recomendable para una dieta, por lo que evita esto si quieres usarlo como plato de dieta.



















Esta receta de arroz con bogavante tiene fama de ser difícil de preparar y es posible que la receta tradicional de los grandes maestros restauradores, así sea, pero la receta que hoy os voy a poner aquí es muy fácil de preparar y está para chuparse los dedos.

Este arroz se puede preparar según se prefiera seco o caldoso,  si se prepara seco se suele usar una paellera o sartén y se usa arroz de tipo bomba,  si se prepara caldoso se prepara en una cazuela honda de barro y es preferible usar arroz normal. A mi me gusta más  un término medio pero más tirando a seco que caldoso por lo que si se quiere preparar caldoso sólo hay que añadir un 50% más de caldo y cambiar el recipiente donde se prepara.

Aunque los paladares más ortodoxos exigen que el bogavante esté vivo para preparar esta receta, si la economía no nos lo permite, igualmente lo podemos hacer con bogavante congelado, que nos saldrá igualmente rico y nos ahorraremos el mal rato de tener que matarlo si no estamos habituados ni concienciados con aquello de que es un animal que no sufre.

Con estos ingredientes tendremos ración generosa para dos personas, aunque por lo general nunca peso el arroz, siempre mi medida, es echar el arroz en la mano y lo que entra en mi mano dos veces  es el arroz que echo por persona.

INGREDIENTES:


200gr. de arroz bomba.
1 Bogavante de 500gr.
300gr. de langostinos frescos.
1 l. de fumet (caldo de pescado)
2 Tomates
1 Cebolla
2 dientes de ajo
150gr. de pimientos asados
1 Sobre de especias para paella (paellero) ó 1/2 cucharada de pimentón y 1/2 de colorante
1 copa de brandy
Aceite de oliva
Sal


PREPARACIÓN:


Empezamos quitando las pinzas al bogavante y cascándolas un poco, después con un cuchillo pequeño que corte bien, lo cortamos en dos la cabeza por un lado y el cuerpo por otro; y estas dos mitades las cortamos longitudinalmente en otras dos mitades, cuidando que pierda los menos jugos posibles. En una paellera con un poco de aceite, escurrimos los jugos que hayamos podido salvar de cortar el bogavante y  freímos un poco el cuerpo del bogavante hasta blanquear un poco la carne de este y reservamos todo el bogavante.

Empezamos colocando en un cazo grande el fumet a hervir y los langostinos enteros con cascara y cabeza hasta que hiervan.

Picamos la cebolla muy, muy fina e igual el ajo y lo salteamos con un poco de aceite, hasta dorarlo, mientras tanto el pimiento asado lo picamos muy, muy finito y lo añadimos a la cebolla, salteamos un poco y añadimos el tomate rallado, dejamos que se evapore el caldo del tomate y freímos bien. A continuación añadimos la copa de brandy y flambeamos.

Mientras tanto con el  caldo que teníamos cociendo los langostinos cogemos y con ayuda de la batidora los trituramos todos bien y pasamos el caldo por el chino ayudándonos con la batidora y después aplastando con una cuchara para escurrir todo bien y mantenemos en la olla al calor pero sin hervir.

Añadimos a la sartén el arroz y mareamos un poco con los ingredientes que tenemos y le añadimos el sobre de paellero o en su defecto las especias (pimentón y colorante), mezclamos bien con el arroz y demás ingredientes y vamos añadiendo poco a poco la mitad del caldo y mezclando bien. En este punto añadimos el bogavante bien repartido por la paellera y añadimos el resto del caldo. Dejamos cocer  a fuego medio, durante 20-22 minutos, unos minutos antes de este tiempo rectificamos de sal y quitamos del fuego y dejamos reposar unos minutos. Si hace falta podemos añadir agua o preferiblemente más fumet si contamos con el, pero debe estar caliente para no cortar la cocción del grano.



















Estas galletas especiadas son una receta tradicional alemana, son distintas en sabor a lo que estamos habituados normalmente, pero están muy ricas. Su composición original y forma de prepararlas es secreta y sólo se conoce por las pastelerías donde se prepara, aunque esta podría ser una receta muy aproximada de la original. Tapadas herméticamente  pueden conservarse durante semanas siempre que estén lejos del alcance de los niños pequeños y los grandes :)

Con las siguientes cantidades tenemos para alrededor de 120-150 galletas, según el tamaño que les demos. Una variante es dividir la cantidad de miel, entre mitad miel y mitad melaza o miel de caña, yo como no tenía a mano usé solo miel normal.

INGREDIENTES:


375 gr. Miel
200 gr. azúcar.
750 gr. de harina
115 gr. mantequilla
2 huevos
75 ml. leche
1 cucharada de levadura en polvo
1 cucharadita anís en grano
1/2 cucharadita cardamomo molido.
1 cucharadita de jengibre.
1 cucharadita de nuez moscada
3/4 cucharadita de clavo molido
1 cucharadita de canela
1 1/2 cucharadita rachadura de limón
2 cucharadas de bicarbonato
20g. cacao


PREPARACIÓN:


Empezamos mezclando todas las especias, el bicarbonato, cacao ralladura de limón, el azúcar y levadura con la harina y mezclando bien. Aparte calentamos y derretimos la miel y la mantequilla y en un volcán de harina vaciamos la miel y la mantequilla derretidas, los huevos y mezclamos, por último añadimos la leche y amasamos.

Pasado este punto tenemos que amasar bien toda la masa y añadir un poquitín más de leche o de harina en función de si nos queda muy seco o muy blando, hasta que nos quede una masa trabajable y que se pueda manejar sin que se nos pegue en las manos. Cuando tengamos todo bien amasado, cogemos la masa, la guardamos en una fuente y la dejamos reposar en el frigorífico durante al menos 24 h. si son 48 horas o más mejor para que coja el  aroma de las especias.

Pasado el tiempo de reposo, vamos cogiendo bolas del tamaño de una pelota de tenis o algo menos y con ayuda de un rodillo aplastamos fino, fino,  como de medio centímetro y con ayuda de un cortador de galletas o si no disponemos de uno con una copa de boca fina o vaso de chupito, cortamos la masa  y vamos empanando nuestras galletas en azúcar y colocando las galletas en una bandeja del horno sobre papel vegetal, dejando una separación de un centímetro y medio o dos centímetros  entre cada galleta pues casi doblarán su tamaño. Cuando hallamos llenado la bandeja, la meteremos al horno precalentado a 175º durante unos 10-12 minutos. Echarle paciencia porque os dará para muchas hornadas.